
No es solo para monjes
Pero en todo esto, hay algo que es aún mejor. Y es que para ver ejemplos de personas que viven “de otro modo”, no hace falta que me pare a observar a los monjes o religiosas. Sino que mucho más cerca de mí hay innumerables testimonios que gritan, en su manera de vivir, como Dios es su padre y es Él quien cuida de ellos.




