El precio de la injerencia extranjera en Oriente Medio
Oriente Medio es un polvorín, y eso es sabido por todos. Irán, Siria, Irak, Líbano… Son muchos los países de esta región que, por desgracia, son noticia cada dos por tres, y no por motivos agradables precisamente.
Como en todo, las causas de estos conflictos no responden a un único motivo. Sin embargo, hay un factor común que los alimenta: las injerencias extranjeras en estos estados.
Ya durante la Guerra Fría vimos como Rusia, sin éxito, se desgastaba tratando de mantener el régimen pro-soviético en Afganistán mientras que Estados Unidos financiaba a los muyahidines, combatientes islámicos fundamentalistas, que más tarde algunas de sus facciones derivarían en Al-Qaeda.
Pero desestabilizar a otros estados con el objetivo de sacar un redito de ello no es algo solo del pasado. De he...









