Poesía

Debí haber sido yo
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Debí haber sido yo

No se si alguna vez te han dicho que con un gesto mueves mi corazón. Que con una palabra, mueves mi pensamiento Y que con un abrazo, mueves mi vida entera. Debieron haber sido los girasoles quienes te lo dijeron, que se inclinan cuando pasas delante Debieron haber sido los espejos, que reflejan tu imagen sin ser capaces de conservarla. Debieron haber sido los mares, que se reflejan en tu ojos luminosos. Debieron haber sido los planetas, que giran en torno a tu presencia, fuerte pero cálida. Debieron ser todos los ojos del mundo mirándote, que apenas aguantan segundos observándote Debí haber sido yo, que te espero para poder ver la señal que indique que empieza otra vez un nuevo dia
Tengo una pregunta de la que no encuentro respuesta
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Tengo una pregunta de la que no encuentro respuesta

¿Por qué te vi? ¿Por qué mis ojos vieron y mi corazón vibró? ¿Por qué cuando pienso en amor son 5 letras las que definen 4? ¿Por qué mi alma me pide renunciar tan poco para ganar algo tan grande? ¿Por qué estar contigo es ser y ser es amar? ¿Por qué te conocí? ¿Por qué cuando te hablé mi voz no tembló, pero sí mi corazón? ¿Por qué el escuchar es más que el estar? ¿Por qué reír más que vivir, y vivir solo reír? ¿Por qué recé? ¿Por qué mis oraciones se vuelven claras y el camino simple? ¿Por qué la complejidad ajena es tan bella como un atardecer, y mis esquemas son prescindibles como el hecho de ceder? Porque desde el momento en que te vi quise conocer, rezando, el camino alegre de la posibilidad remota, tardía, tranquila de pasar el resto de mi vi...
Donum  Nostrum
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Donum Nostrum

Me enamoré del sol esparcido en tu oleaje Me prendí de tu dormir y disfruté de tu conversación al despertar Si pudiera bailar, sería en tu orilla. Y si pudiera correr, sería en tu playa. Descanso en tu mitad, con tus frutos. Aquellos de los que sacian al hombre de amor. Quizás fueron tus conversaciones, que me reflejaron vivo en un espejo. Quizás fueron tus sueños, aquellos incomprendidos, que me dieron descanso en la tormenta del hormigón y las finanzas. Quizás fue tu capacidad de cegarme, con impacto tan severo como agradable la que hizo que perdiera la cabeza por ti Quizás el daltonismo fue mayor maldición al no poder conocer tu blanco y azul Será que mi amor se expande en tu cultura de medialunas y mármoles blancos. Fue tu forma de civilizar mi corazón la que...