Aristóteles no contaba con Trump
Comentaba el Filósofo en la Ética que el amigo es otro yo. Ampliando el contexto, puede entenderse por tal afirmación una extensión en el mundo de ti mismo, un alter ego con quien no solo compartes tus experiencias, sino que, más allá de eso, gozas como propias sus alegrías y padeces como tales sus desdichas.
Esta visión poética y, a la vez, profundamente aguda sobre la amistad sugiere que el amigo es aquel con quien, de alguna manera, forjas una alianza. Si el cariño y el afecto por el mismo suponen una implicación tan grande con la propia vida, resulta lógico querer participar de la vida del amigo con ciertos consejos que puedan ayudarle a cometer los mínimos errores posibles, o que al menos trate de aprender de ellos. Y para ello son necesarias dos cosas carentes en el mundo de hoy: ...









