Oda al efectivo
Lunes 28 de abril. 12:30 h. Sorbo mi café cuando noto que el móvil no carga.
—¡Qué raro! —pienso...
Como ya llevo un buen rato sentado, decido que ya es hora de volver al trabajo, no sin antes darme cuenta de que también se ha ido la luz de la cafetería.
—Creo que ha ocurrido alguna otra vez —me digo, tratando de justificar lo que pasa.
En la calle, los semáforos durmiendo y mi oficina a oscuras.
—¿No hay luz en la ciudad?
Los demás han dejado de trabajar. Sorpresa: el wifi funciona. Me conecto a Twitter (le sigo llamando así). No hay luz en toda España.
—Tengo que volver a casa cuanto antes.
Me dirijo a la estación de tren. Bajo las escaleras y, en paralelo, una mujer algo mayor y corpulenta está sentada en las escaleras mecánicas.
—¿Está bien?
—¡Sí, es que s...









