No es solo para monjes
“Qué sencillas son las monjas que viven al día”, “qué gran ejemplo son los frailes que viven de la Providencia” o “los consagrados viven de otro modo”. Frases como estas salen de la boca de muchos cuando ven cómo viven muchos religiosos.
Y esto no es de extrañar. Porque ver con qué espíritu viven muchos consagrados, de distintas órdenes religiosas, es algo que hace brotar la admiración, desde el corazón. Hermanitas del Cordero, Misioneras de la Caridad, Franciscanos, Carmelitas, Agustinos, Dominicos… Estas y muchas otras son las comunidades religiosas que experimentan día a día cómo Dios provee.
Pero en todo esto, hay algo que es aún mejor. Y es que para ver ejemplos de personas que viven “de otro modo”, no hace falta que me pare a observar a los monjes o religiosas. Sino que mucho m...







